sonora 128

"sonora 128"

Vistas de instalación, Achiote, 2016. Foto: PJ Rountree

Antonio Caro
Achiote, 2001
junio 1–agosto 31, 2016

 

Para la segunda edición de Sonora 128 el artista Antonio Caro (Bogotá, 1950) presenta Achiote (2002), una pieza que comenzó tras haber recibido un papel amate mexicano en 1990. Dos años después, durante la serie de presentaciones Proyecto 500 (1987–1992) organizadas para reflexionar sobre la identidad americana a quinientos años de la llegada de Cristóbal Colón, Caro pensó en la posibilidad de materializar las conferencias e intercambios del evento a través su práctica artística. “Los indios se pintaban con achiote” –una frase que se aprende desde pequeño en la escuela en Colombia– inspiró al artista a dibujar sobre el papel amate con el pigmento naranja-marrón de la planta endémica del trópico americano.

Al pintar con achiote Caro recuperó uno de los medios tradicionales de la expresión indígena. Sus experimentos con este colorante natural han abarcado desde el dibujo hasta el performance, al punto en que el pigmento del achiote se ha convertido en la obra misma. En 2014 Antonio Caro participó en el 89plus maratón de las Américas en el Museo Jumex de la Ciudad de México, donde presentó una acción que consistió en pintar a los participantes con achiote.

Antonio Caro relacionó al achiote con otra planta originaria de la zona tropical del continente: el árbol de chico zapote, de donde proviene la goma del chicle. Durante muchos años en gran parte de América, la goma de mascar sólo estuvo disponible en la presentación de Chiclets Adams –la primera y única marca de chicles en el mercado. Este monopolio comercial se convirtió en sinónimo de la propia planta.

En esta ocasión, Achiote (2001) toma forma en un espectacular publicitario. Exhibida en el espacio público se le añade un nivel de lectura a la pieza que expande su función original. Al utilizar la misma tipografía que su logo –un recurso habitual en su práctica-, Caro lanza un mensaje crítico acerca de la realidad. El espacio de Sonora 128 es el catalizador de esta obra: la completa precisamente porque emplea el mismo lenguaje que busca denunciar.